Calcita "Mouse Ear" de México – espécimen mineral natural | Modelo 1
Descriere - Calcita "Mouse Ear" de México – espécimen mineral natural | Modelo 1
Modelo único – recibirás exactamente la pieza de las imágenes
Tamaño: 6,7 x 5,3 x 1,5 cm
Este calcita “Mouse Ear” de México, proveniente de la famosa Mina Ojuela, Mapimí – Durango, es un espécimen mineral natural muy apreciado por coleccionistas debido a su forma distintiva y delicada, que recuerda a las orejas de un ratón, característica que inspiró el nombre consagrado de este tipo de calcita.
Los cristales se desarrollan en forma de placas delgadas, redondeadas y ligeramente translúcidas, dispuestas en agregados armoniosos, con un aspecto aireado y equilibrado. Su superficie presenta un brillo fino, y el color varía de blanco lechoso a gris claro, a veces con inclusiones o asociaciones minerales específicas de la zona de Ojuela, lo que hace que cada ejemplar sea único.
Mina Ojuela es reconocida a nivel internacional por la calidad excepcional de las cristalizaciones de calcita, y la variedad "Mouse Ear" se considera una de las formas más estéticas provenientes de esta localidad clásica. Los especímenes conservados en su forma natural son extremadamente apreciados para colección y exposición.
Costo de transporte y condiciones de devolución
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Garantía, certificados de autenticidad
En Druzy encontrarás solo cristales auténticos, piedras semipreciosas y minerales naturales, importados directamente de todas las partes del mundo y seleccionados cuidadosamente por su belleza y energía pura.
Todos los pedidos que contienen minerales incluyen certificados de autenticidad, dándote la seguridad de que recibes solo piezas naturales, verificadas y 100% auténticas.
Mantenimiento y cuidado
Para conservar la belleza y la energía de los cristales auténticos, límpialos periódicamente con un paño suave y agua tibia, evitando detergentes químicos o impactos mecánicos.
Para las piedras semipreciosas utilizadas con fines energéticos, se recomienda limpiarlas enjuagándolas bajo un chorro de agua fría, exponiéndolas a la luz de la luna o con la ayuda del humo de palo santo o salvia.
Encuéntrales un lugar donde estén protegidas de la luz solar directa, para mantener los minerales naturales en perfecto estado y conservar su brillo.
