Clúster de prehnita en cuarzo modelo 11
Descriere - Clúster de prehnita en cuarzo modelo 11
Tamaño: 9.5 9x4,5 cm
La prehnita es una piedra semipreciosa de color verde pálido o verde claro compuesta de silicato de aluminio y calcio con pequeñas inclusiones de otros minerales. Debe su nombre al coronel Hendrik Von Prehn, un mineralogista holandés que descubrió esta piedra por primera vez en Sudáfrica en el siglo XVIII.
Las propiedades metafísicas atribuidas a la prehnita incluyen:
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Curación emocional: Se cree que la prehnita ayuda a liberar emociones no resueltas y traumas pasados, facilitando el proceso de curación emocional.
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Comprensión y discernimiento: este cristal está asociado con el desarrollo del discernimiento y la comprensión, ayudándonos a tomar decisiones más sabias y a ser más conscientes de nuestras propias necesidades y deseos.
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Comunicación espiritual: Se considera que la prehnita tiene una conexión con el mundo espiritual y se cree que facilita la comunicación con los guías espirituales o el mundo invisible.
Costo de transporte y condiciones de devolución
- Entrega mediante Sameday: 17,9 ron
- Entrega en easybox: 12,90 ron
Transporte gratuito para pedidos superiores a 250 lei, con entrega segura y rápida en cualquier parte de Rumanía.
Devolución gratuita dentro de 14 días naturales.
Garantía, certificados de autenticidad
En Druzy encontrarás solo cristales auténticos, piedras semipreciosas y minerales naturales, importados directamente de todas las partes del mundo y seleccionados cuidadosamente por su belleza y energía pura.
Todos los pedidos que contienen minerales incluyen certificados de autenticidad, dándote la seguridad de que recibes solo piezas naturales, verificadas y 100% auténticas.
Mantenimiento y cuidado
Para conservar la belleza y la energía de los cristales auténticos, límpialos periódicamente con un paño suave y agua tibia, evitando detergentes químicos o impactos mecánicos.
Para las piedras semipreciosas utilizadas con fines energéticos, se recomienda limpiarlas enjuagándolas bajo un chorro de agua fría, exponiéndolas a la luz de la luna o con la ayuda del humo de palo santo o salvia.
Encuéntrales un lugar donde estén protegidas de la luz solar directa, para mantener los minerales naturales en perfecto estado y conservar su brillo.
