Kunzita piedra bruta | Modelo 4
Descriere - Kunzita piedra bruta | Modelo 4
Dimensión 5,5 x 3,5 x 3 cm
El kunzita lleva el nombre del gemólogo estadounidense George Frederick Kunz, quien lo descubrió por primera vez en California en 1902.
El kunzita es conocido en el mundo espiritual por sus propiedades de calmar y equilibrar las energías emocionales y físicas, ayudando a reducir el estrés, la ansiedad y la depresión. A menudo se utiliza en prácticas de meditación y sanación energética, para ayudar a abrir y equilibrar los chakras. Además, se considera una piedra del amor y la compasión, ayudando a fortalecer las relaciones y la comprensión entre los compañeros.
Chakras: corazón (amor)
Categorii produs: Cristales de colección raros » Único | Cristales para empezar | Drusas y clústeres minerales | Kunzita | Minerales en bruto | Minerales para coleccionistas | Minerales y Piedras Naturales | Nuevos productos | Piedras naturales moradas | Productos más nuevos | Productos más vendidos | Productos más vendidos | Regalos | Regalos para el signo Libra
Costo de transporte y condiciones de devolución
- Entrega mediante Sameday: 17,9 ron
- Entrega en easybox: 12,90 ron
Transporte gratuito para pedidos superiores a 250 lei, con entrega segura y rápida en cualquier parte de Rumanía.
Devolución gratuita dentro de 14 días naturales.
Garantía, certificados de autenticidad
En Druzy encontrarás solo cristales auténticos, piedras semipreciosas y minerales naturales, importados directamente de todas las partes del mundo y seleccionados cuidadosamente por su belleza y energía pura.
Todos los pedidos que contienen minerales incluyen certificados de autenticidad, dándote la seguridad de que recibes solo piezas naturales, verificadas y 100% auténticas.
Mantenimiento y cuidado
Para conservar la belleza y la energía de los cristales auténticos, límpialos periódicamente con un paño suave y agua tibia, evitando detergentes químicos o impactos mecánicos.
Para las piedras semipreciosas utilizadas con fines energéticos, se recomienda limpiarlas enjuagándolas bajo un chorro de agua fría, exponiéndolas a la luz de la luna o con la ayuda del humo de palo santo o salvia.
Encuéntrales un lugar donde estén protegidas de la luz solar directa, para mantener los minerales naturales en perfecto estado y conservar su brillo.
