Modelo 8 de piedra rugosa morada
Descriere - Modelo 8 de piedra rugosa morada
Amatista piedra en bruto m8, tamaño 6 * 3.6 * 3 cm
La amatista está formada por un mineral llamado "purpurita", que es un fosfato de manganeso y hierro. La amatista puede tener una textura granulada y puede variar en la intensidad de su color.
La amatista a menudo se asocia con el desarrollo de la conciencia espiritual, la meditación y la comprensión del yo profundo. Se dice que esta piedra apoya las cualidades de introspección y estimula la creatividad.
La amatista a menudo se asocia con el Chakra Corona (Sahasrara), que es el chakra ubicado en la parte superior de la cabeza y que se considera el centro de la conciencia superior, espiritualidad y conexión con lo divino. En las prácticas espirituales y energéticas, se cree que la amatista puede ayudar a abrir y activar este chakra, facilitando el acceso a una comprensión y conciencia más profundas.
Propiedades: Conexión | Introspección | Claridad | Centración
Costo de transporte y condiciones de devolución
- Entrega mediante Sameday: 17,9 ron
- Entrega en easybox: 12,90 ron
Transporte gratuito para pedidos superiores a 250 lei, con entrega segura y rápida en cualquier parte de Rumanía.
Devolución gratuita dentro de 14 días naturales.
Garantía, certificados de autenticidad
En Druzy encontrarás solo cristales auténticos, piedras semipreciosas y minerales naturales, importados directamente de todas las partes del mundo y seleccionados cuidadosamente por su belleza y energía pura.
Todos los pedidos que contienen minerales incluyen certificados de autenticidad, dándote la seguridad de que recibes solo piezas naturales, verificadas y 100% auténticas.
Mantenimiento y cuidado
Para conservar la belleza y la energía de los cristales auténticos, límpialos periódicamente con un paño suave y agua tibia, evitando detergentes químicos o impactos mecánicos.
Para las piedras semipreciosas utilizadas con fines energéticos, se recomienda limpiarlas enjuagándolas bajo un chorro de agua fría, exponiéndolas a la luz de la luna o con la ayuda del humo de palo santo o salvia.
Encuéntrales un lugar donde estén protegidas de la luz solar directa, para mantener los minerales naturales en perfecto estado y conservar su brillo.
